Una nueva ola de violencia desatada por la confrontación entre ilegales ha paralizado la zona occidental de Medellín. Si bien esta situación se viene presentando desde finales del año pasado, tocó su pico más alto en la última semana de abril cuando el 70% de los niños de la comuna 13 dejaron de asistir a clases debido al incremento de las balaceras, y los panfletos amenazantes. El miedo se ha tomado a la comunidad que se ha refugiado en sus casas buscando escapar del fenómeno del pandillaje y el ajuste de cuentas.

El estado crítico de la situación conllevó a que en las últimas semanas se implementara una nueva estrategia liderada por la Alcaldía, pero que cuenta con el trabajo articulado de la Policía, la Fiscalía y el Ejército. Dicha estrategia ha incluido el aumento del pie de fuerza en la comuna, por lo cual ahora patrullan más de 300 uniformados, incrementando además, las actividades de inteligencia.

“No es una nueva Operación Orión, se trata de fortalecer la presencia del Ejército para estar en los puntos donde la comunidad nos ha dicho que las pequeñas estructuras criminales están generando enfrentamientos que generan terror” señaló para Caracol Radio el secretario de Seguridad de Medellín, Andrés Tobón.

La presión de los operativos conllevó a que el pasado 2 de mayo se entregara a las autoridades Juan Manuel Piedrahita Giraldo, alias Juancito, quien era considerado como el hombre más buscado de Medellín y por quien pesaba una recompensa de 20 millones de pesos.  Juancito era el máximo cabecilla de la banda criminal conocida como Betania que opera en dicha zona de la ciudad y que en los últimos meses habría estado detrás de homicidios y enfrentamientos con otros combos.

La entrega de este delincuente fue asumida como una importante victoria de la nueva estrategia, apenas días después de haberla implementado. Sin embargo, la administración local y en general todas las instituciones encargadas de desarrollar política pública en materia de seguridad en la ciudad, se enfrentan a una gran dicotomía.

Las condiciones casi que se convierten en una obligación para que los gobernantes actúen de manera implacable sobre el delito; pese a ello, analistas y expertos señalan que una razón fundamental del escalamiento de la violencia en Medellín se debe precisamente a retaliaciones de los violentos frente al accionar de la Fuerza Pública.

Sería descabellado pensar en un retiro de las fuerzas de seguridad del distrito con el objetivo de reducir los indicadores de violencia, pero es cierto que las soluciones vigentes continúan siendo insuficientes para frenar, y sobre todo para revertir esta problemática.

Lo más preocupante es que más de la mitad de las muertes violentas registradas durante el último año, fueron atribuidas al enfrentamiento entre empresas criminales, y las cifras del primer trimestre dejan entrever que durante el 2018 el número sería mayor.

Si quiere conocer la totalidad del documento lo puede consultar aquí mismo o descargarlo en el link que se encuentra más abajo.

Descargue el BEYOND aquí

*BEYOND
es una publicación semanal que tiene como objetivo principal abordar temas de coyuntura política, económica y social que puedan tener algún tipo de repercusión en la seguridad nacional o ciudadana. Igualmente, busca informar y complementar los temas de actualidad que son trabajados por los principales medios de comunicación y que se encuentran en constante desarrollo.